No me canso de decirte que no lo entiendes. No, tú no lo entiendes. En tu vida paralela estoy yo, pero tú eres mi perpendicular. La línea que ha cortado conmigo en una intersección perfecta, creando un ángulo que no deja de ver aumentar sus grados.
Y te necesitaba, y tú no lo entiendes. Pero te necesitaba.
Porque has llegado como un huracán que arrasa con todo a su paso. Has cerrado las heridas y abierto todas las ventanas - para dejar pasar el aire -, para recordarme qué es la ilusión. Y has llegado tarde, tú y tu impuntualidad habéis llegado tarde, pero aquí estáis.
Y todos tus miedos me van a desangrar. Me arrancas la piel y la paciencia. Pero tú no lo entiendes.
Porque si tuvieras el valor de volar llegarías muy alto, tan alto. Cuando aprendas a borrar el pasado, seré tu presente. No hablemos de futuro, que te invade un terremoto. Que si me dieras la mano te llevaría al baile.
Y de locuras vive el hombre. Que sí, que vale, que yo no sé cantar, pero a mí me encantas. Y tú no lo entiendes. Pero de conformista tengo poco, y de historia en la sombra tengo menos. Y tú, que siempre te quedas con lo mejor, quédate con febrero y suma y sigue. Déjame darte alas y corramos lo más fuerte que sepamos.
Y cállame como un beso, que es lo que mejor se te da. Pero tú no lo entiendes. Formemos parte de nuestra propia vida - la real -, ninguna otra. Yo prometo escuchar más esa música insoportable si tú paseas conmigo por Malasaña de nuevo. Y hagámoslo, hagamos el amor que sabemos sin tener que huir de nada. Llévame contigo a donde vayas.
Y quéjate cuando estoy a más de un metro de ti, cuando toda tu ternura te empuja a besarme. Y tú no lo entiendes. ¿Por qué a veces eres tan real y a veces eres tan sueño? No quieras que todos te aplaudamos, porque yo sueño con que necesites solo mis manos y no un público jadeante. Pero para todo esto hay que estar preparado, y tú no lo estás.
Y cuando sonríes, y el pelo de tu capucha tapa parte de tu cara, podría morirme. Pero tú no lo entiendes. Ni hablar de ese jersey verde que te alegra la vida, o el roto de tus vaqueros en la rodilla derecha. O ir a recogerte cuando estás de fiesta, y que te marees al besarme por culpa de tres cigarros, mientras todo el mundo se pregunta dónde te has metido - y tu tiempo es sólo para mí -.
Vas a acabar conmigo.
Pero tú no lo entiendes.
Tal vez la historia se me fue de las manos.
Let's make this happen, girl.
We gonna show the world that something good can work
and it can work for you.
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