8.03.2011

TU LLEGADA.

Aumenta el ritmo de las pulsaciones en las cuerdas de mi reloj de noche.

Se impacienta cada vaso que suministra sangre y cordura a mis pensamientos.

Me rodea un soplo de nada que acaricia las pupilas que te convierten en todo.

Se somete el absurdo a una lucha imperdonable con victoria de mi deseo y tu dulzura.

Abierto se queda el mundo cuando se cierra el pacto del sentimiento que domina el cosmos.

Tiembla la sonrisa del que dibuja la belleza al verse cegado con tu llegada.

Secuestran tus brazos lo poco que le queda a mi vida de ser mía por ser nuestra.

Se enamora el mar de tu visita temprana y anhela acariciar tu piel con su sal.

Atardece la mañana y adelanta tu llegada para parar el tiempo y ser, por lo eterno, un alma.


8.01.2011

DE TI.

De ti.
Tus pesadillas por la noche mientras duermes,
y tus confesiones de amor eterno entre sueños.
Tus tostadas a la sartén con pavo y queso.
Que a tu edad sigas tomando Nesquik.
Tu manía de morderte los pulgares.

De ti.
Tu gusto por los cantautores,
y el descubrimiento de mi grupo favorito.
Tu colección de gafas de sol.
Tu predilección por las camisetas de Armani.
Cuando sonríes sólo a medias.

De ti.
La pasta para comer a todas horas,
y los yogures con trozos, y el melocotón.
Tu fijación por tocarte la espalda y colocarte el pelo.
Tu miedo a la confianza y al dolor.
La vocación evidente hacia tu profesión.

De ti.
El sabor salado de tus lágrimas de despedida,
y cenar Burger King en el coche bajo las estrellas.
Tu interés por que todo sea y esté siempre perfecto.
Tu pasión en cada beso y el desgarro en cada caricia.
Cuando me cantas la muerte en un baile.

De ti.
La inteligencia extrema de tu mente,
y la madurez que respira cada uno de tus poros.
Tu ritmo desigual en las pulsaciones.
Tu foto de graduación en mi cartera.
Tu insuperable educación, y tus buenos modales.

De ti.
El reflejo de mi cara en tus gafas de espejo,
y tu cuerpo desnudo por delante o por detrás.
Tu canción favorita que grita "always love".
Tu arte en la cocina, y merendar galletas con leche.
Tu ardiente deseo e infrenable locura.

De ti.
Tu reloj de color blanco y tu asco a las infusiones.
Cada uno de los lunares de tu espalda.
Tu lado travieso e infantil que la gente no conoce.
Tu capacidad de no encontrar jamás las llaves a la primera.
Tus broncas cada vez que fumo, para después fumar tú.

De ti.
El sueño francés que se va aproximando.
Tu escritura en mi nevera a través de los imanes.
El zurdo de tu escritura y la seriedad de tu carácter.
Tu respiración en mi nuca y el temblor de mi cuerpo.
La sensación de ser mejor a tu lado.

Y, de ti, yo me quedo contigo.